domingo, 28 de febrero de 2010

VELADA PARA EL RECUERDO EN UXMAL

La esplendorosa ciudad maya de Uxmal fue escenario del musical ofrecido por la Orquesta Filarmónica de la UNAM que, con calidad, magnífica acústica y variado repertorio, acaparó las mirada de los asistentes, durante el denominado Concierto del Centenario.
La Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, acompañada del rector de la máxima casa de estudios, José Narro Robles, disfrutó de la velada durante más de hora y media, en donde se pudo paladear la calidad del conjunto y el prestigio de los directores titulares, que desgranaron lo mejor de sus notas musicales.
Con un total de seis obras, pasando del Intermezzo de Atzimba, La noche de los mayas y La sinfonía india a Las danzas cubanas, Danzón y Huapango, los más de 90 músicos que conforman una de las mejores orquestas de México, dieron rienda suelta a su repertorio.
Bajo la luz de la luna, que llena atestiguaba la puesta en escena, la Sinfónica de la UNAM rindió tributo a obras de Ricardo Castro, Silvestre Revueltas, Carlos Chávez, Mario Ruiz Armengol, Arturo Márquez y José Pablo Moncayo, con peculiar carácter sonoro y exquisita complejidad rítmica.
Con la dirección de Alun Francis y ante la presencia de aproximados dos mil 500 asistentes entre académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México, intelectuales, científicos, funcionarios, conductores televisivos y hombres de la política, la batuta del maestro dio paso a variados arreglos que redondearon la rica obra presenciada a los pies del Templo del Adivino.
En el evento se destacó que celebrar los 100 años de la UNAM en la ciudad maya de Uxmal, aquilata los festejos porque aquí se cifran todas las identidades, las de antes y las que están por venir, de acuerdo con las palabras de Sealtiel Alatriste, coordinador de difusión cultural de la máxima casa de estudios.
Así, bajo los acordes del Huapango de Moncayo y enmedio de atronadora ovación enarbolada por el juego de luces multicolor, los asistentes despidieron a los músicos que esta noche, influenciados por el misticismo de la cultura maya, dieron paso a los redobles, la música de trombones, violines y timbales y con ello, una velada para el recuerdo.