sábado, 15 de diciembre de 2012

Cráter de Chicxulub, ventana para entender la evolución planetaria

Único en su tipo, el Cráter de Chicxulub podría contener valiosos recursos naturales como metales preciosos y diamante, reveló Jaime Urrutia Fucugauchi, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el marco del primer día de actividades del Festival de la Cultura Maya 2012.
Durante la magna conferencia “Chicxulub y el emerger de la plataforma continental”, el especialista señaló que en el mundo se han contabilizado menos de 180 cráteres, pero sólo existen tres de grandes proporciones, a saber: Vredford en África, Sudbury en Canadá y Chicxulub en México.
En ese sentido, subrayó que en el caso de África se encuentra el mayor yacimiento de diamantes en el mundo, en tanto que en el de Canadá ha sido explotado el níquel y, actualmente, el platino, por lo que consideró probable que en el caso de Chicxulub también se encuentren riquezas naturales entre los mil y tres mil metros de profundidad.
Por sus características únicas, agregó, el cráter ha permitido que los científicos rectifiquen sus investigaciones sobre el sistema planetario, pues recientes estudios revelaron que Marte cuenta con cráteres sepultados por otros cráteres, lo que implica la necesidad de replantearse la historia de ese cuerpo celeste en particular, y del resto en lo general.
El especialista reiteró que las investigaciones que se han realizado en el de Chicxulub permiten la exploración de otros planetas y están correlacionadas con la investigación del espacio exterior.
Ante un auditorio conformado por estudiantes, académicos y público interesado en el tema, Urrutia Fucugauchi explicó que Yucatán fue el sitio idóneo para el impacto del meteoro que dio origen al cráter, toda vez que se conserva en perfectas condiciones, permitiendo su estudio.
“El Cráter de Chicxulub es una ventana para entender la evolución del sistema planetario”, aseveró.
En presencia del secretario de Educación del Estado, Raúl Godoy Montañez, expuso que tras la colisión se “ancló” la Península de Yucatán, que originalmente se encontraba en el norte del Golfo de México, a la vez que dio origen a las principales cordilleras montañosas.
Asimismo, abundó, formó el anillo de cenotes y la brecha donde se encuentran los depósitos petroleros de México.
Urrutia Fucugauchi destacó que los demás cráteres de grandes dimensiones, con más de 200 millones de años desde su origen, se encuentran erosionados; mientras que el de Chicxulub se mantiene en perfectas condiciones y fija el momento en el que inició el proceso de extinción de los dinosaurios.
Otro campo de investigación para el cráter es el de la extinción y supervivencia de las especies, y se han encontrado evidencias de que permitió el tránsito de organismos vivos desde el Caribe hacia el continente, comentó el investigador.
De hecho, afirmó, las pruebas encontradas apuntan a que hubo un momento en la historia geológica de la Tierra en la que la vida del planeta fue casi inexistente y posteriormente inició la evolución de los mamíferos.
“El estudio del cráter nos permitirá comprender cómo un organismo del tamaño de una musaraña evoluciona en millones de años hasta adquirir las dimensiones de un elefante”, dijo.

No hay comentarios: