Una a gran cantidad de porteños tomaron parte
en los diferentes viacrusis que se llevaron a cabo en la ciudad y que confluyeron todos a las 3 de la tarde en el
campo hidalgo, en donde se leyó la pasión del señor.
Para las 4:30 de la tarde dio inicio la adoración de cruz y a las 6:30 de la tarde se rezó el rosario del pésame a la virgen.
Para las 4:30 de la tarde dio inicio la adoración de cruz y a las 6:30 de la tarde se rezó el rosario del pésame a la virgen.
Cabe citar que al concluir los viacrucis y
leerse la pasión de Jesucristo, dio inicio la adoración de la Cruz por lo que una gran cantidad de personas acudían con sus ramas de
ruda y adoraban la cruz y al Cristo que
yací inerte en la mesa y le daban el pésame a la virgen .
Los scouts fueron los encargados de cuidar el
área y para las 6:30 empezó la gente a formarse para el
rosario.
Poco antes se hizo el análisis de las 7
palabras que dijo el señor antes de morir en la cruz siendo la primera: Padre perdónalos por que
no saben lo que hacen, que significa que cada vez que un hombre mujer o niño
busca su bien olvidándose de los demás
está siguiendo las ordenes del egoísmo
y casi siempre lesionando los derechos de otros hombres.
La segunda palabra Hoy estarás conmigo en el
paraíso. Esa tiene dos vertientes y la primera es el ejemplo del criminal que abre su corazón y decide arrepentirse,
.la otra es que Cristo sabe dar la mano al hombre caído que quiere levantarse que le ofrece su perdón.

La cuarta palabra ¿Por qué me has abandonado?
El grito de Cristo significa que Dios dejó
solo un momento a su hijo para que pueda comprender lo que es la
suprema amargura de la soledad y entender a tanto hombres y mujeres que la sufren.
La quinta palabra: Tengo sed: esto representa no solo la sed física sino la sed de quien va por la vida sufriendo
carencias elementales y de aquellos que suspiran incesantemente por lo imposible por lo inalcanzable

La séptima palabra: en tus manos encomiendo mi
espíritu: esto es al que al final todos vamos a decir y repetir
y en espera de ella se va generando una angustia inacabable tenemos
miedo a morir no podemos negarlo ni evitarlo.
Por ello se debe entregar la vida al servicio en favor de los demás hay que entregar la vida a Dios.
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